lunes, 26 de noviembre de 2012

Cosas que se me ocurren.

O asociación libre de ideas, lo llaman. Se trata de hacer terapia todo el rato, cuando pienso, y como no paro de pensar, no paro de asociar, de ir de un tema a otro, de reflexionar y volver a asociar. Leo cosas que escriben mis amigos y pienso porqué hubiera escrito yo eso, y me confundo y hago simbiosis y tengo una personalidad más, la de esa amiga. Pienso que piensa como yo. Y lo que le queda por pasar y pensar. Pero, ¿y si ella le da un giro inesperado y explora caminos que yo no he tomado?, ¿y si le sale bien?, y si es capaz de....bueno, de lo que sea capaz. Veo tantas posibilidades en tanta gente, ver la virtualidad sana le dicen. Bueno, no en tanta gente, pero si muchas posibilidades en alguna gente, en algunas amigas en concreto. Y, claro, como hago simbiosis, las veo en mí. Yo, que nunca me iba a comprar unas botas altas o ir pintada a trabajar. Yo, que nunca pensé en disociarme y tener una personalidad secreta y clandestina con la que jugar y no pensar. Qué raro es, de repente soy yo, madre, maruja, controladora y organizadora, y al momento, soy...... Y vuelvo a pensar, no me da tiempo a sacar todo el partido de mis múltiples personalidades, no puedo ser la maruja ideal, tengo la casa un poco hecha un asco y quiero pintar el salón y no me da tiempo a ser la mamá que sabe hacer lentejas y contar cuentos y dar besitos en las tiritas, sobretodo porque no sé cocinar, y no me da tiempo a ser la pediatra estudiosa y concienzuda lectora de artículos y asistente a muchos cursos, voy y vuelvo a Madrid en 24 horas para poder llevar a los niños a la piscina y hacer una guardia. Recuerdo la canción de Sabina, "la del pirata cojo" (que le encanta a Roberto), la de todas las vidas que le gustaría, que me gustaría vivir...y volver a ser residente, o poder irme a Londres o a Boston para aprender y trabajar y olvidar, o cambiarme de país, o ser novia eterna, o ser psicópata y no neurótica, y somatizar y desmayarme y paralizarme y que me hagan pruebas. O ser vendedora de Zara, o tener una mercería llena de cajas con botones o dependienta en una tienda de novias o ministra en Bruselas o... (otra vez los put... puntos supensivos).

lunes, 5 de noviembre de 2012

10 años.

Guille cumple 10 años. Impresionante, ese "mico" enfadado que nació a la 1 de la madrugada en un hospital malagueño, cumple 10 años el 7 de noviembre. Tan serio, fue un bebé de costumbres, teta cada 3 horas, biberón con o sin cereales sin rechistar, todas las siestas, todos los purés,...eran asuntos importantes parecía decir con el ceño fruncido. Alumno modelo en la guardería, con su osito Rodar inseparable. Decidió dejar el chupete el primer día que hizo caca en el Wc, así es él, ya soy mayor luego ya no necesito chupete...y a otra cosa. Como el día que nos preguntó si los reyes eran los padres, dijo que "mejor", y...a otra cosa, sin dramas, sin tragedias. Y comenzó a crecer y a ensanchar de mente y cuerpo, ayudado por guardería, colegio y dos hermanos que no le dan tregua. Pero la seriedad ha dado paso al ser pragmático y algo reservado. Usando la lógica hasta las últimas consecuencias."Rober, ¿cómo no te voy a atropellar si voy a una velocidad incalculable?".Y también a ser guasón y a morirse de risa con todo. De mayor será futbolista o amo de su casa,tener un montón de monedas le da igual.Y seguirá pensando qué va a hacer cuando se jubile de portero del Valencia, ¿poner un quiosco, quizá? Muy amigo de sus amigos, nietísimo de su abuelo e imprescindible para sus papás y hermanos. Estoy tan, tan orgullosa de él que me da verguenza enseñarle esto que he escrito. Y, hoy, de nuevo, "mamá, ¿me acuestas?".