lunes, 17 de diciembre de 2012

Tres años

Tres años y todavía se te queda pequeño tu cuerpo para la cantidad de cosas que quieres hacer, experimentar, tocar, jugar, probar. Casi un metro de altura no es suficiente para alcanzar todo aquello que te propones. Se te salen las ganas y las energías por las orejas, la boca, los ojos. Ojos tan vivos y oscuros que se llenan de todo y de más. Y, otra vez, Javi que todavía no puedes, Javi cuando seas más mayor. Se te queda pequeña la casa y el parque y la clase. Qué bien te sentó caminar y hablar y cuanto lo aprovechas. Es difícil estar a la altura de tantas ganas de vivir, pero como nos arrastras sin miramientos no importa. Experimentar todos los estados de ánimo en unos minutos y volver a sonreír. Se te veía desde que naciste, la cuna era pequeña para ti. Y este pequeño mago explosivo y seductor nos tiene completamente enamorados. Estamos perdidos. Pero él no. Un besazo enorme.