sábado, 27 de junio de 2015

Desde la peluquería.

Dos horas de libertad total para la ensoñacion. La imaginación se apodera de mi y vivo mi otra vida. Aquella en la que no hay "y si me equivoco?", "y si soy una pesada?", "y si sale mal?" Ahora ocurre todo tal y como yo quiero. Acierto en mi intuición. Las miradas significan lo que yo quiero. No hay que adivinar. No hay imprevistos y no hay peligros ni elecciones. No hay dilemas. No hay que aceptar las consecuencias. Además,en la peluquería hay música apropiada para dejarse llevar. Bendita imaginación. Ahora soy má resuelta, má descarada. Incluso voy en moto. No soy ansiosa y la ropa es la adecuada en cada momento. Casual y hippie pero algo aniñada. Es cobardía soñar? Es un buen recurso? Es necesario para poder tener una vida real sin sobresaltos? Todo esta permitido. En la vida real no. Aquí no hago daño a nadie.

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